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La formación escénica y la crisis económica

En los medios se habla diariamente sobre las consecuencias de la crisis económica. Del mismo modo se habla de la cultura, del supuesto peligro que corre. Pero, ¿Y los estudiantes de las artes escénicas? esos que de una manera u otra crearán la cultura el día de mañana

Teatro realizado por estudiantes de la ESAD debido al día Internacional contra el maltrato machista -25 de noviembre-

Una pregunta clave es si la crisis económica influye en la calidad de la enseñanza, en este caso en las formaciones artísticas y, más concretamente, en el mundo del teatro.

Un centro de formación artística se valora principalmente por los actores que de ahí han salido o por los profesionales que imparten la enseñanza. En centros como la ESAD (Escuela de Arte Dramático de Sevilla) hay prestigiosos profesores como Alfonso Zurro, actual jefe de estudios y antiguo director de la Escuela, donde su trabajo como autor y director de escena está muy reconocido. Sin embargo, es en Madrid o en Barcelona, por ejemplo, donde trabajan por lo general las personas más influyentes o conocidas en el mundo teatral, y esto se debe al amplio y diversificado movimiento cultural que tienen estas ciudades. Es por ello que a menudo sus profesores trabajan en las escuelas de arte dramático sin dejar de ser actores en compañías teatrales. Ésa es la diferencia, según afirma Iñigo López Escribano -estudiante de cuarto curso en la ESAD- que puede existir entre la Escuela de Sevilla y la de Madrid, por ejemplo.

En este sentido, el director de la RESAD (Real Escuela Superior de Arte Dramático) en Madrid, Ángel Martínez Roger, ante la pregunta de si todos los profesores cobran por igual, afirma que “no hay distinciones de sueldos entre los profesores, ya que todos están estipulados por ley, tanto catedráticos, como titulares”. Lo mismo confirma Margarita Piñero, profesora de literatura dramática en la RESAD, que además de impartir clases en la escuela, es actriz, ayudante de dirección, gestora en el teatro profesional, y periodista teatral en revistas especializadas. Sostiene que “todos los profesores cobran lo mismo independientemente del prestigio que tengan”. Continua explicando que la única diferencia que tienen entre los sueldos está relacionada con la antigüedad (a más antigüedad, más complementos) y los catedráticos cobran un poco más. “Me imagino que en una escuela privada, se podría pagar más o menos a un profesor u otro en función de su prestigio, pero en una escuela pública eso es imposible, todo está regulado por ley”.

Escuela de Arte Dramático de Sevilla

Jorge Cuadrelli, director y cofundador de la escuela privada de “Viento Sur Teatro“, en Sevilla, clarifica que los profesores por lo general salen de su propia escuela, o en todo caso de la Escuela Superior de Arte Dramático, pero siempre son personas que han hecho algo con ellos y además suelen elegir a “aquellos que tengan más dedicación y una mayor vocación pedagógica”. En cuanto al sueldo “todos suelen ganar lo mismo, se cobra por hora”, exceptuando los cursillos y talleres intensivos donde se cobra por alumnos. Añade que “Viento Sur” es una empresa privada y decide de manera independiente los sueldos, los proyectos y los profesores.

Eduardo Arquer, estudiante de tercero en la ESAD de Sevilla, señala que él nota la crisis en la escuela en los materiales, de los que andan muy justos. Iñigo sostiene que no se puede hacer el mismo trabajo que hace unos años: “el trabajo está hecho siempre a medias”. Afirma que cada año hay más restricciones.

Eduardo observa, por ejemplo, que “todos andamos tirando de lo que tenemos”, con telas que alguien puede tener, y que se puede utilizar para mejorar la acústica en un aula al utilizar un instrumento, con alguna mesa que alguien les puede dejar para el montaje de una obra, con un disfraz de un amigo… y añade que no debería ser así. Una educación de calidad siempre debe trabajar con los mejores medios, como ocurre en EEUU, donde las universidades tienen unos medios maravillosos y los estudiantes salen muy preparados. Continúa explicando que el problema en España es que no somos autodependientes, lo que hace que el dinero que recibe la universidad de inversiones, de matrículas, o de donaciones de mecenazgo, se destina a la Junta, y no se lo queda las escuelas. Quizás una solución sea imitar ese modelo norteamericano, concluye Eduardo, “porque en Andalucía por ejemplo, es la Junta la que decide cuánto dinero nos va a dar y ese presupuesto que nos envía es totalmente insuficiente”. El estudiante explica que el problema de hoy en día es que se depende del partido político que esté en el poder o de los intereses que tenga el Estado en ese momento. Estas instituciones consideran la mayor parte de las veces que es más importante por ejemplo, generar empleo o construir viviendas antes que la formación, cuando esto Eduardo lo considera una contradicción, pues lo que deben hacer es invertir en la educación para que la gente del futuro sea gente preparada.

Del mismo modo hay que tener en cuenta que el presupuesto y los recortes económicos de educación en gran parte dependen de las comunidades autónomas, que son las que reparten y deciden cuánto, y a dónde va el dinero. Margarita, profesora de la RESAD, recuerda que los sueldos de los profesores lo marca en este caso la Comunidad Autónoma de Madrid.

No hay que olvidar que muchas personas deciden estudiar alguna rama relacionada con el mundo escénico, y por qué no, con el teatro. Está el debate de si es mejor una escuela privada o pública: ¿Cuál tiene más prestigio? ¿Dónde se aprende más? Marina Rodríguez Puertas, responsable de Producción de la “Fundición Teatro” en Sevilla, opina que lo ideal sería entrar en una escuela reglada pública, y una vez terminada formarse en escuelas privadas específicas.

En el siguiente ejemplo tomado de “Youtube” se puede observar el trabajo realizado por alumnos de la ESAD de Sevilla en la especialidad de escenografía.

Y una última pregunta: ¿Algún consejo que le daría a un artista que entra como novato en el mundo teatral? Su respuesta fue que “La formación es imprescindible, pero además son fundamentales la inquietud por la cultura en general, la constancia y la paciencia”.

FUENTES:

TEXTO: Elaboración propia

– Entrevista a los estudiantes Iñigo López Escribano y Eduardo Arquer. A través de correo electrónico le he hecho una serie de preguntas al director de la RESAD, Ángel Martónez Roger, a Margarita Piñero, profesora de literatura dramática en la RESAD, a Jorge Cuadrelli, director y cofundador de la escuela privada de “Teatro Viento Sur” y a Marina Rodríguez  Puertas, responsable de Producción de la “Fundición Teatro” en Sevilla.

– Páginas web: RESADESAD de Sevilla,Teatro Viento Sur, Fundición Teatro Sevilla.

FOTOGRAFÍAS: Elaboración propia.  “Flickr”

VIDEO: de “Youtube“. Es un montaje enfocado en la especialidad de escenografía de la Escuela Superior de Arte Dramático de Sevilla. Está publicado por ESAD Sevilla.

Desde el punto de vista de los estudiantes

A continuación escucharemos a varios estudiantes de las artes escénicas. Nos contarán lo que sienten, lo que piensan, lo que esperan de la vida, de la vida que desean pasar encima de un escenario.

Iñigo López, estudiante de cuarto curso de Arte Dramático en Sevilla (ESAD), sostiene que “es una profesión donde hace falta mucho componente de trabajo y sacrificio, pero sobre todo ilusión y ganas en lo que haces, pues vas a pasar malos momentos, vas a trabajar mucho contigo mismo y con otras personas de forma muy cercana con las que pueden surgir problemas. Esto puede hacer que abandones el teatro y dedicarte a otra cosa si no estás lo suficientemente motivado”.

Elena Espejo está en un grupo de teatro de aficionados, y probablemente quiera estudiar en un futuro algo relacionado con las artes escénicas. Ella concuerda como la mayoría de estos jóvenes, que el teatro te debe apasionar a la vez que se debe tener un espíritu inquieto, para no rendirse.

Alba Núñez Suárez que ha realizando un curso de “Iniciación para adultos” en la Escuela privada de Viento Sur y que ahora se encuentra en primero de Arte Dramático, opina que principalmente en el teatro se necesita pasión e ilusión por cada cosa que se haga. Asegura que hay que ser muy fuerte, estar seguro de sí mismo y ser valiente, porque continuamente estás enfrentándote a tus miedos y además serás criticado y hasta machacado. Opina del mismo modo que su intención ahora es formarse lo máximo posible. “Y no dudo por ello lo más mínimo en salir a la calle para manifestarme por los recortes en educación. Ya bastante ineficientes son los materiales que tenemos, como para que se disminuyan más aún los presupuestos”.

A los entrevistados les preguntamos qué es lo peor de ser artista. Así, Iñigo sostiene que en general los artistas dependen demasiado de su trabajo propio y el trabajo es inestable. Opina que si uno está de moda en ese momento, se ganará bien la vida; mientras otros 99 estarán esperando una oportunidad que quizás nunca llegue. Alba Núñez añade que es un mundo un tanto superficial porque cuesta encontrar oportunidades para mostrar lo que vales o donde existe la necesidad de tener contactos. Sin embargo concluye que ésa es la realidad y “todos sabemos cómo va este mundo”.

Pero además de ésta realidad, con la que a menudo los nuevos actores se encuentran a la hora de echarse a la calle, lo peor según Eduardo Arquer, estudiante de tercero en la ESAD en Sevilla, es el rechazo social y la falta de comprensión. Iñigo admite que él quizás tenga romantizado el término artista y actor, “pero para mí hay gente que se lo aplica con demasiada ligereza y puede rebajar la profesión”. Del mismo modo, continúa “a menudo el concepto de artista está relacionado en la mente social con realidades que no son ciertas, como el libertinaje, el ambiente bohemio, la gente vaga o el trabajo fácil”. Añade que como en todos sitios se puede encontrar gente así, “pero si conoces un poco el mundillo te das cuenta de que hay mucho trabajo y pasión por lo que se hace. Si no, no funciona”.

Por su parte, Eduardo opina que la gente no entiende que alguien se dedique a esto porque afirman que vivir de ello es muy complicado, que siempre va a ser un trabajo inestable o no va a ser un puesto fijo: “Y es verdad, tienen razón, pero lo que realmente quema es el saber que la gente no te entienda, no sepa a lo que te dedicas, y por mucho que lo expliques la gente no lo comprende”. Eduardo argumenta que cuando la gente no te entiende, a lo mejor no te apoya”.

Iñigo explica que es una profesión sin trabajo fijo: “Cuando terminas una película vuelves a estar en paro y si estás en la gira de una obra o una serie, en cuanto termine tendrás que volver a buscar trabajo”. Explica que lo que da dinero es la tele, sobre todo las series ya que si estás en un reparto regular te aseguran dinero durante un tiempo. “Muchos actores de teatro dicen que trabajan en la tele para poder pagarse lo que les gusta: el teatro”. Sigue opinando que vivir del teatro va a estar muy difícil: “Es una profesión donde hay mucha gente, hay mucho intrusismo ya que a menudo hay personas que no son intérprete y está en el mundillo” cosa que a la vez ve como positiva pues aunque para los profesionales les venga peor porque les quitan trabajo, no hay que olvidar que la interpretación es un vehículo de comunicación al espectador “y si alguien puede hacerlo mejor que yo, aunque no se dedique a esto estará aportando más de lo que yo puedo aportar”.

Obra teatral "Arsénico por compasión"

Obra dirigida por José Luís

Alba por el contrario, primero intentaría suerte con el teatro: “lo veo más directo y con mas contacto con el público, es algo más especial”. Aun así nunca diría que no al cine o a la televisión.

Iñigo ante la pregunta de lo que busca principalmente al dedicarse a este mundo, contesta que “hoy mismo una amiga me ha dicho una frase que define muy bien lo que pienso sobre la interpretación: Viajar a través del tiempo viviendo en otras almas”. En este sentido el teórico y director de teatro polaco, Jerzy Grotowski afirma en su libro Hacia un teatro pobre que el actor no actúa, no finge, ni imita. “Debe ser él mismo en un acto público de confesión. La representación debe servir a la manifestación de lo que cada actor es en su interior. (…) Ofrecerá su confesión, su cuerpo y alma desnudos, su yo intelectual y biológico. Mostrará todo aquello que la cultura y la vida cotidiana le impiden mostrar”. Esto es lo que comenta Iñigo sobre el libro Hacia un teatro pobre. “Surge por el aumento de la comercialización del teatro en los últimos cincuenta años”. Continúa explicando que este teatro pretende centrarse en el actor, en su técnica interpretativa, así como en los sonidos que pueda hacer con su cuerpo, “ya que éste en realidad es su método de expresión, es la única herramienta que necesita realmente”. Por todo ello, según Grotowski, la puesta en escena, que es lo que más cuesta dinero en una obra, puede ser mínima o incluso nula, donde por ejemplo los vestuarios pueden ser monos de trabajo, blancos o azules”.

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FUENTES:

TEXTO:

– Elaboración propia. Entrevistas a Iñigo López, Alba Núñez, Eduardo Arquer y a Elena Espejo.

– Consulta libro Hacia un teatro pobre, de Jeryz Grotowsky.

VIDEO:

– “Youtube“. Se trata de un texto leído por estudiantes de la ESAD para manifestarse en la huelga general del 14. Lo publica Carmen Carretero Gómez.